
Somos lo que pensamos
Lao Tsé, el Filósofo chino taoísta ya nos adelantaba esto en el S VI a.C.
En lo que piensas te conviertes.
Sabemos muchas veces lo que pensamos, pero otras muchas, quizás las más, no somos conscientes. Andamos en «piloto automático». Constantemente vienen, se crean, impactan pensamientos en nuestra cabeza. No podemos no pensar, igual que no podemos no comunicarnos.
Y gran parte de esos pensamientos no son beneficiosos para nosotros.
Con beneficiosos quiero decir que no nos producen «algo bueno». ¿Cuántas críticas emitimos? ¿Cuántos juicios negativos? ¿Cuántos comentarios hirientes?
Todos esos pensamientos, producidos casi sin darnos cuenta, hacen que una secuela de negatividad vibre en nosotros.
Si fuéramos conscientes de los efectos negativos que producen, no los practicaríamos tanto.
Esos pensamientos negativos producen emociones negativas, que además podemos sentir.
¿No te ha pasado alguna vez que cuando has pensado algo malo, se te ha hecho un «nudo la garganta» o te ha dado «un vuelco el estómago»?
A eso me refiero. Son perceptibles, aunque sólo si nos fijamos en ellos. Como digo, la mayoría del tiempo, no prestamos atención a los efectos que producen en nosotros cuando los pensamos, tanto físicamente (notando algún trastorno en una parte del cuerpo) como emocionalmente (bajando nuestra positividad) y energéticamente.
Así que, puesto que tú decides cómo quieres pensar…
- ¿qué pensamientos eliges tener hoy?
- ¿Los que te revitalizan o los que te afectan negativamente?
- Elegir los que te benefician es confiar en tí y quererte.
- Elegir los que te afectan negativamente es autosabotearte y hacerte «Poco-Yo».
- Tú eliges.
Deja tu comentario o reflexiones a este post “Vigila tus pensamientos”.
Por Koro Cantabrana, experta en Liderazgo y Alta Autoestima