Alta Autoestima: La confianza en uno mismo

Lectura: 5 min. Reflexión: otros 5 min

¿Tienes confianza en ti [email protected]? Si la respuesta es sí, probablemente tienes una Alta Autoestima.

Si la respuesta es no, probablemente tu autoestima es baja.

Y… ¿qué tiene que ver el nivel de Autoestima con la Confianza? Pues mucho. Hay algunos que dicen que  la confianza en uno mismo es la base de la Autoestima. Hay otros que dicen que la confianza trae más bien resultados negativos. Sí negativos. Por ejemplo, el escritor español Baltasar Gracián afirmaba: “La confianza es madre del descuido“.

No sé tú, pero yo no estoy de acuerdo.

Cuando Gracián escribió esto, allá por el 1600, en el periodo barroco, el pensamiento pesimista era el imperante en la época, En su favor diré (y porque siempre hay que ver el lado positivo en todo), que en su juventud tenía gran entusiasmo por el hecho del triunfo y por encontrar el modelo del hombre ejemplar. Bueno, no está mal. Pero poco a poco, ese característico dominio del juego de palabras y las asociaciones ingeniosas entre estas palabras y las ideas (lo cual me entusiasma), fue tornando hacia otros derroteros, en los que se mostraba un mundo hostil y un hombre como ser débil y malicioso, y comenzó a creer en la necesidad un manual de conducta para el hombre en sociedad.

¿Un mundo hostil? ¿La persona como algo débil y malicioso? Sería en el siglo XVII. Ahora, en pleno siglo XXI, creo que ya está superado ver al mundo como algo hostil y al hombre como débil y malicioso. ¿O no?

Hay quienes siguen viendo el mundo y al hombre desde esa perspectiva pesimista y hostil.

Tampoco comulgo con ellos.

Estamos en un mundo lleno de oportunidades. El tema (por no decir problema, que suena ya pesimista) es: ¿sabemos ver las oportunidades? ¿Dónde se enseña eso? ¿Dónde se puede ir a practicar?

Desde pequeños nos enseñan, sin quererlo, a fijarnos más en lo negativo y nos destacan que hacemos mal, lo que no funciona, dejando claro lo que no ha salido bien, y lo hacen negativamente criticable.

Y no creo estar exagerando en esto de que nos enseñan básicamente a fijarnos en los aspectos menos positivos de las cosas. ¿Quieres ejemplos? Hay mil.

En el colegio, sin ir muy lejos, nos marcan claramente lo que hacemos mal. El famoso “boli rojo” servía para eso. ¿Recuerdas? Pues aún se sigue usando –a veces con punta fina, pero muchas veces con grosor marcador-rotulador). Y digo yo…  ¿Cuál es el “boli” con el que señalan lo que hacemos bien, y excelente?

Cuando alguien en clase “mete la pata”, hay veces -y sólo algunas veces (espero)- en que algunos -y sólo algunos (eso espero)- que los compañeros se ríen y/o burlan (normalmente “o”, vuelvo a esperar).  ¿Qué nivel de Autoestima crea esto? Alta Autoestima o Baja Autoestima? Y vuelvo a preguntarme yo: ¿cuántas veces se aplaude, se vitorea o se brinca de entusiasmo cuando alguien hace algo bien, medianamente bien, o incluso excelente y/o extraordinario (aquí dejaría la “y”, para no bajar nivel)?

Bueno, y qué decir tiene en el trabajo o “workplace”!!! Cuando una persona termina la preparación de ese documento: “el documento”. Un trabajo de mínimo esos 2 tecleantes dedos de grosos. Ese documento con sus más de 200 páginas y sus mínimo 20 apartados. Ese documento en el que concienzudamente, sesudamente y perforablemente, ha utilizado todos los recursos existentes e innovados para dar luz. Ese documento que, una vez ojeado por el compañero y/o jefe (y en este caso pueden ser los dos o incluso más), oye el esperado primer comentario y que muchas veces suena algo parecido a: “te has dejado el apartado 17 sin numerar!!!!” Y eso resulta ser lo primero en lo que se fija el ojo avizor (o avisador chivato) de quien echa un rápido vistazo al documento, en lugar haber observado del esfuerzo, la pasión (tal vez), el rendimiento, la masa gris y el trabajo y esfuerzo invertido con tanto mimo (eso si ese “el documento” es “el primer documento”, porque una vez pasado el mal trago del primero y sus respectivas críticas elocuentes, no es como para esforzarse y poner pasión en un segundo y sus sucesores).

Y algunos, ingenuos ellos,  confiaban que, tanto en el colegio, como en el trabajo, un desliz o un descuido, no iba a ser motivo suficiente para que a uno le apunten con el dedo (o con el “boli rojo”). Pero resulta que sí. ¿A ver si va a ser que al final, Baltasar Gracián va a tener razón, y que “La confianza es madre del descuido”, y el “boli rojo” el origen de todos los males?

También podría ser  que ese colegio del que hablo no sea de este siglo, sino que esté localizado en el siglo XVII, y esa oficina, en lugar de ocupada con ordenadores, teléfonos e impresoras, fue un algún taller de pasamanería de hace cuatro siglos, en el que se borda a mano los tejidos, los galones, borlas y demás adornos con hilos de oro y plata para las habitaciones monarcas y nobles a quienes una pequeña imperfección molestaba y por ello mandaban rehacer, sin importar que el trabajo hubiese sido el resultado de muchos meses de trabajo mimado de todo un equipo de personas.

Sinceramente creo que ahora, hoy, es (o debiera ser) diferente forma de llevar la educación, diferente la forma de trabajar, las personas tienen mayor desarrollo personal, mayor gestión de la comunicación y de la empatía, mayor inteligencia emocional  y social… y con sistemas que apoyan el crecimiento hasta un nivel de Alta Autoestima. Además, hoy, desde pequeños nos enseñan eso… ¿cómo es eso de ver posibilidades, ver lo bueno que  hacemos unos y otros? ¿O no?

Ejercicios para la Autoestima para aumentar la confianza. Dos ejercicios muy sencillos para empezar:

  1. Huye del “boli rojo” tanto cuando corrijas a otros, como cuando alguien te corrija a ti. Es decir, primero busca las valoraciones positivas, aquello que está bien. Y por último, fíjate en aquello que se puede mejorar, con crítica constructiva, no dañina destructiva.
  2. Valora todo lo que hay a tu alrededor. Cada segundo aparecen y permanecen cosas, personas, situaciones, momentos… estupendos en tu vida, a los que no damos importancia. Pon tu atención en esos momentos. Habla de ellos, de los buenos momentos del día con otros, en lugar de hablar de las malas experiencias. Verás cómo empiezas a ver las cosas buenas, y, sobre todo, lo bueno que tú haces, experimentas y vives. Esto te permitirá Aumentar tu Autoestima Ganar Confianza.

¿Te animas a practicar este ejercicio para aumentar la confianza de la serie: Ejercicios para la Autoestima?

Si tienes algún comentario sobre este post “Alta Autoestima: La confianza“, sería genial conocerlo. Gracias.

Por Koro Cantabrana, experta en Liderazgo y Alta Autoestima

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